MARÍA URBINA

Hablar de terapia para mí no sería suficiente, porque en el tiempo que estuve yendo a mis consultas descubrí que podía ser una persona nueva, una persona con grandes aprendizajes y muchas experiencias que me han enseñado a vivir de otra manera, a afrontar las dificultades con otra visión, a controlarme a mí misma en ocasiones en las que hubiese reaccionado de muy mala manera. En un principio fue terapia de pareja, la cual en mi opinión fue fructífera ya que a pesar de estar divorciada en la actualidad puedo decir que se llevó un proceso en calma de la mano de Atenea, luego del divorcio se dieron terapias individuales que me llevaron a mejorar como persona y a tener un aprendizaje de vida.